


Recién acabamos de terminar una semana de fútbol, una semana de clásico. Como ocurre durante los siete días anteriores el comentario de la mayoría, -bien alimentado por programas deportivos- versaba sobre las alineaciones, especulaciones de resultados, la lesión de Wilmer, etc. Luego del resultado del domingo los liguistas terminamos contentos y los morados esperando la revancha en la próxima visita manuda al Ricardo Saprissa. Los problemas de la Corporación Fischel, del costo de vida, de falta de rumbo del gobierno pasaron a segundo plano al igual que muchos otros temas de la vida cotidiana.
Es por eso que conviene, a la luz de una semana cargada de fútbol, comentar sobre el deporte en el país. Es necesario que el gobierno, la prensa, los publicistas entre otros, entiendan que deporte no puede ser sinónimo de fútbol, que en el país existen una gran cantidad de disciplinas deportivas que también merecen ser destacadas en los medios de comunicación, recibir el apoyo decidido del gobierno y el respaldo de patrocinadores y anunciantes, como una vía para poder levantar su nivel y facilitar una mayor cantidad de deportistas.
Si logramos implementar una mayor vinculación de la gente: niños, jóvenes y adultos, a las actividades deportivas y a la realización del ejercicio físico daremos un paso importante en la transformación de muchos de los hábitos de nuestra ciudadanía. Sin lugar a dudas si abrimos a lo largo y ancho del territorio nacional muchas más opciones de parques para la recreación y espacios para practicar diferentes deportes, estaremos dando un paso firme en la lucha contra la droga, el alcoholismo y la delincuencia. Si utilizamos el deporte y la recreación como una vía para reintegrar la familia costarricense también estaremos sembrando mejores opciones para nuestra sociedad. Cuando visito zonas como Limón, que es un semillero de deportistas de las más distintas disciplinas y a la vez veo la falta de lugares para practicarlos, me pregunto: ¿cuántos valores que podrían sobresalir nacional o internacionalmente se están perdiendo por falta de oportunidades? Resulta increíble el deterioro del gimnasio donde juega el equipo de baloncesto de la provincia, en medio de goteras y en áreas sin el piso completo y eso tratándose de la primera división y de un equipo que incluso ha sido tetra campeón nacional; o la condición de abandono en que se encuentran muchas instalaciones de juegos nacionales. Ejemplos como estos abundan en todas las provincias.
Resulta por ello imperativo implementar una buena política gubernamental para el deporte y la recreación, que inicie ocupándose de la infraestructura con construcción de parques y áreas de práctica deportiva, que repare muchas de las deterioradas instalaciones existentes, que apoye a los deportistas con becas, programas especiales para los que sobresalen en el alto rendimiento, que incluso dé la oportunidad de intercambios con países amigos; verdaderos semilleros y escuelas para niños que permitan sembrar las futuras generaciones de deportistas necesarias para el país. Esto inicia la cobertura de la educación física al ciento por ciento, tanto en primaria como secundaria.
Si cuantificamos los costos que un programa de esta envergadura tiene y los comparamos con lo que está costándole al país la atención de una serie de problemas y patologías sociales, y sumamos los beneficios en la salud pública y en la mejor convivencia familiar y ciudadana, fácilmente concluiríamos que las bondades y los beneficios que como sociedad podemos obtener justifican en mucho su implementación.
En el país estamos fallando en la visión de largo plazo, somos tremendamente corto placistas. Una buena vía hacia el cambio es volver los ojos al deporte y la recreación.